La testifical no es el único medio de prueba que puede practicarse en un procedimiento. Por ejemplo, si la secretaria graba al "viejo verde" de su jefe en el momento el que éste le solicita favores sexuales, probablemente ya no tenga necesidad alguna de testigos.
Lo mismo sucede con los abusos, o las agresiones sexuales.
Pueden practicarse un sinfín de pruebas forenses (dactiloscópias, médicas, psicológicas, indiciarias...etc.) además de las testificales, que pueden llevar al juez al convencimiento de la culpabilidad del imputado.